Algo tiene el vino cuando lo bendicen. Algo así pensé cuando decidi mi tardía incorporación al numeroso club de lectores que esta saga de fantasía de George R. R. Martin posee. No es la fantasía mi género favorito ni de lejos, como se podrá comprobar por las entradas de este blog, pero la fama de esta novela y sus secuelas, aclamadas por muchos como la segunda mejor saga de fantasía después del Señor de los Anillos me tentaron. ¿Qué tiene está historia para que sea tan popular? Pues a tenor de este primer volumen nos encontramos ante una novela de fantasía con, paradójicamente, muy poca fantasía.

Es cierto que en este mundo alternativo de los Siete Reinos hay o ha habido dragones, que las estaciones duran años y que existe la magia. Pero poco de ello encontraremos en este primer libro. Ambientación medieval, conjuras palaciegas y luchas por el poder. Todo ello con un enfoque adulto por parte de Martin, que no rehuye temas escabrosos como el incesto o las necesidades más primarias de un guerrero (Si hay que irse de putas se va). Todo esto unido a una descripción del carácter de los personajes ambigua, que huye de los manidos estereotipos del héroe y el villano para mostrarnos unos protagonistas con claroscuros. Martin aborda también la narración formalmente de forma original y así cada capítulo se enfoca desde el punto de vista individual de uno de los personajes, que da título al capitulo. La narración adquiere de esta manera un ritmo propio y muy ágil.
Lectura satisfactoria pues pero ¡Ay! inconclusa, pues como he dicho se trata de una serie de la que se han publicado ya cuatro libros, pero que puede alcanzar probablemente los siete. Y no son tomos livianos. Si Juego de Tronos casi alcanza las ochocientas paginas, Choque de Reyes, el segundo, pasa de las novecientas. De momento ya está en la pila de lecturas este segundo tomo de Canción de hielo y fuego pero como no me gusta repetirme demasiado tendrá que ponerse a la cola detrás de algún que otro libro.Tiempo al tiempo, como dicen al final de Casablanca: esto puede ser el principio de una gran amistad. Y quien sabe, quizás un aumento de mi interés por la fantasía.
¿Qué tal va la pila? ¿Le llega el turno al Choque de Reyes?
En realidad ya voy por la mitad de Festín de Cuervos
Así que pronto me pronto me tocará como a todo el mundo: esperar a que Martin saque el nuevo.