(Reseña originalmente escrita en Enero de 2005)
El problema de acercarse por primera vez a una de los clásicos del género es que tendemos a situar el listón de nuestras expectativas muy alto. Y cuando el libro no consigue impactarnos como su popularidad nos hacía pensar el chasco es mayor.

Mercaderes del espacio se presenta en su contraportada como “la mejor novela de ciencia-ficción”. ¿Cuántas veces hemos leído esto en las contraportadas? Demasiadas.
No es mala, ni mucho menos, la novela de Pohl y Kornbluth. Pero, al menos en mi caso, las expectativas no se han cumplido ni mucho menos.
El relato tiene toques de distopía, sin profundizar en ellos. Una sátira del sistema capitalista y de la publicidad que, por desgracia, queda muy matizada al hacer que el argumento gire en torno a la caída y posterior auge del protagonista. El cual pese a convertirse en consumidor consigue escapar fácilmente de su desgracia gracias a sus virtudes superiores.
El estilo narrativo es algo tosco y el final bastante pastelazo para mi gusto. A su favor, su brevedad y que, pese a mis críticas, es un libro relativamente entretenido, con algunas ideas buenas.
Pero muy lejos, emho, del gran clásico que esperaba
Título: Mercaderes del espacio.Autor:Frederik Phol / C. M. Kornbluth
Editorial: Minotauro.
Género: Ciencia Ficción.
AÑo: 1954
Año edición: 2002
Nº Páginas: 248