Realizada por Philip Kaufman, se trata de una versión posterior al clásico de ciencia ficción La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel. 1956) basada en un relato de Jack Finney. Abel Ferrara realizaría un nuevo remake sobre el tema en 1994. El relato tiene la frescura y fuerza suficiente para ir adaptandose a las distintas circunstancias sociales de los tiempos.

Brooke Adams “ultracuerpeada”
Así, si la película de Siegel nos remite a las paranoias anticomunistas propias de los cincuenta, en la obra de Kaufman la metáfora se enfoca sobre la alineación de la sociedad moderna. Protagonizada por Donal Shuterland, Brooke Adams (Días del cielo) y un joven Jeff Goldblum, con la participación de Leonard Nimoy (el famoso Spock de Star Trek). Una película que no ha envejecido prácticamente en estos casi treinta años y que demuestra que para hacer buen cine de ciencia ficción no son necesarios espectaculares efectos especiales.