La maldición de Hill House. Shirley Jackson
Literatura, Terror Enero 31st, 2010
Shirley Jackson, quizás no sea muy conocida por estos lares. Al menos no tanto como otros escritores. Su obra, ni es muy extensa, ni ha sido muy traducida a nuestro idioma; más si tenemos en cuenta que escribió sobre todo en revistas. No obstante, su influencia sobre la literatura de terror norteamericana es reconocida por primeras figuras como Stephen King. La Maldición de Hill House (The Haunting of Hill House (1959), es quizás su obra más popular, seguramente debido a las dos adaptaciones que para el cine se han realizado.

La maldición de Hill House, que cada vez que se ha editado en España ha tenido un título distinto (La guarida, La casa encantada, La maldición de Hill House), es, reducido a sus términos más simples, un relato sobre una casa encantada. Un tema clásico en la literatura gótica. Pero el tratamiento que Shirley Jackson da a la novela, alejado de cualquier efectismo, es llamativo. El que espere momentos de terror ”más cinematográfico” se sentirá defraudado. Jackson se centra en el análisis psicológico de sus personajes, siendo la casa y su “ambiente cargado” un mero catalizador para que las personalidades de los protagonistas provoquen las situaciones. Son estos una mujer sofisticada y extrovertida, un doctor racional, aunque interesado en lo paranormal, un joven vividor y, sobre todo, una chica, eje principal de la historia, que se debate con la culpabilidad que supone el sentirse liberada por la muerte de su madre.
En resumen, La maldición de Hill House, se aleja de los convencionalismos más comunes y habituales en las historias de casas encantadas, convirtiendo a la propia mansión en un simple acicate para mostrar a la luz los miedos de los protagonistas. Miedos que tienen que ver más con sus propias obsesiones personales que con espectros sobrenaturales.
La novela ha sido llevada dos veces al cine con el título de The Haunting. En 1963 por Robert Wise y en 1999 por Jan de Bont. Siendo este último remake de mucha menor calidad que el de Wise. Solo hay que ver la cara de perplejidad que se les quedó a los protagonistas después de ver la peli:

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