Está claro que la sombra de H. P. Lovecraft es alargada y ha sido una fuente constante de inspiración para autores posteriores. Este es el caso de T.E.D. Klein, un novelista de escasa producción y pese a ello bastante conocido. La novela que nos ocupa, Ceremonias Macabras, es una puesta al día de las viejas historias del “Círculo de Lovecraft” y de otros autores como Arthur Machen. De hecho una de las gracias de la novela es que el protagonista escribe una tesis sobre la literatura gótica y va “poniendo nota” a bastantes autores en lo que deben ser las preferencias del propio Klein. 
Respecto a la historia en si se podría resumir en la lucha de los protagonistas contra un ser ominoso y primordial que, valiéndose de un acólito terrenal, intenta abrir una puerta en este mundo para apoderarse de él o algo así.
La puesta al día de Klein consiste, aparte de un lenguaje literario más actual, en el uso del sexo no solo como accesorio sino como parte fundamental de la trama. En este sentido las escenas finales de la historia seguramente habrían hecho que Lovecraft, tan poco proclive al tema, hubiera cogido este libro con pinzas y arrugando la nariz.
Ceremonias Macabras es, en definitiva, un pequeño clásico de serie B en el subgénero que podemos denominar Horror Cósmico y cuyo padre es H. P. Lovecraft. Seguramente no pasará a la historia de la literatura de terror pero es un más que digno divertimento.