Dentro de los géneros que suelo comentar por aquí, una de mis numerosas lagunas es el autor norteamericano Ambrose Bierce (1842-1914?). A excepción de alguno de sus cuentos más famosos como Aceite de perro o Un habitante de Carcosa, lo cierto es que había leído más bien poco de este hombre. Así que aprovechando que Alianza Editorial ha publicado cuatro libritos con sus cuentos agrupados por temas (Cuentos inquietantes, Cuentos de soldados, Cuentos negros y su Diccionario del Diablo) he intentado subsanar en parte esta laguna. Entre estos volúmenes el que se acerca más a la temática de terror es Cuentos inquietantes.
Se trata de catorce relatos bastante breves (el libro tiene unas 200 pags.) , que van desde los cuentos más ortodoxos de fantasmas como Un tarro de almíbar, a las fantasías oníricas como en Un habitante de Carcosa, y rozando casi la ciencia ficción en La cosa maldita.
Mi impresión sobre estos relatos es que sin llegar al nivel literario de un Maupassant o a crear los ambientes de un Poe, están a un gran nivel. A destacar también el cinismo o, incluso, la mala leche que destilan la mayoría de ellos y que reflejan la pobre opinión que sobre el género humano tenía Bierce. También es de agradecer que pese a que hace casi cien años de la muerte (misteriosa por cierto) de Bierce sus relatos hayan envejecido tan bien gracias a un estilo alejado del rebuscamiento de alguno de sus coetáneos y sorprendentemente moderno.