Duma Key. Stephen King
Literatura, Terror Mayo 30th, 2010
Mucho se ha hablado sobre la perdida de calidad del que puede considerarse, si no el mejor, cosa siempre discutible, si el más famoso de los escritores de terror de las últimas décadas. Afortunadamente, Duma Key, sin llegar a los niveles de sus grandes obras de su mejor época si marca distancias con algunas de sus novelas más recientes y de escasa fortuna. 
Tras un grave accidente en el que ha perdido un brazo y ha recibido un fuerte golpe en la cabeza que le provoca lapsos de memoria añadido a un traumático divorcio posterior, Edgar Freemantle, un contratista de obras, aconsejado por su psicólogo decide pasar unas vacaciones en un pequeño cayo de Florida. Casi aislado en el lugar retoma una antigua afición: el dibujo y la pintura. Pronto descubrirá que hay algo en el lugar que influye de forma perturbadora en sus obras.
Duma Key tiene una gran primera parte. Stephen King consigue crear unos personajes sólidos y una ambientación excelente, donde la elección de un paisaje tropical, poco habitual en King, constituye todo un acierto y resulta tan inquietante como cualquier bosque umbrío del Norte. King también propone una reflexión sobre el arte y la creación, si bien no muy profundo si interesante.
Por desgracia el final de la novela baja bastante el nivel. Y lo que antes era un terror más sutil y ambiental se transforma en físico y más burdo. Este final repite esquemas muy trillados en la propia obra de King. Los lectores habituales de King no podrán dejar de pensar “esto ya lo he leído” y no una, ni dos, sino muchas veces.
Con todo Duma Key supone un voto de confianza para el escritor de Maine, pues si bien no es ni mucho menos una obra redonda si muestra signos de recuperación en la curva de calidad de Stephen King.
Recuerdos del futuro. Robert J. Sawyer.
Ciencia Ficción, Literatura Mayo 16th, 2010
Robert J. Sawyer es un escritor de ciencia ficción canadiense. Quizás su obra más conocida es la trilogía El Paralelaje Neanderthal, donde describe un universo paralelo donde los Neanderthales se impusieron como especie dominante sobre los Cromagnones. Recuerdos del futuro parte de una idea atractiva: un experimento con el acelerador de partículas del CERN que trata de encontrar el bosón de Higgs (conocido popularmente como la partícula de Dios) provoca un desvanecimiento a todos los habitantes de la Tierra. Durante el desmayo los seres humanos tienen una visión de su propio futuro dentro de veinte años. 
Como es natural, las implicaciones científicas, morales y filosóficas del fenómeno son incontables. Sawyer centra su interés en los dos científicos que han preparado el experimento. En sus relaciones personales; cuando uno comprueba que las relaciones con su actual pareja parecen condenadas al fracaso según su visión. Y en su propia supervivencia, al saber el otro que puede ser asesinado.
Aunque eso de ver el futuro nos suene a Rappel, hablamos de una novela de ciencia ficción hard que especula con las distintas concepciones del tiempo y discute sobre la inmutabilidad del futuro, ¿se puede cambiar?
La novela es ágil y entretenida. Tiene el acierto de incluir la subtrama del posible asesinato de uno de los protagonistas que añade suspense y un buen ritmo a la historia. Y todo salpicado con especulación al mejor estilo de la ciencia ficción.
A muchos que no hayan leído el libro les sonará el argumento. Por supuesto. La historia de Sawyer ha sido trasladada en forma de serie a la pequeña pantalla en Flashforward. Una producción que generó muchas expectativas en su estreno pero que se ha ido deshinchando paulatinamente, reduciendo su audiencia capítulo tras capítulo. Aunque solo tomaba la idea inicial de la novela, el propio Sawyer participaba de guionista. Por desgracia a la hora de escribir estas líneas la serie ha sido ya cancelada y se quedará en una sola temporada.
Los ladrones de cuerpos. Jack Finney
Ciencia Ficción, Literatura Mayo 8th, 2010
De nuevo la Tierra y sus habitantes se hallan en peligro: unas esporas venidas de algún remoto lugar del Universo se diseminan sobre una pequeña ciudad de los Estados Unidos (¡como no!) y se disponen a poseer a sus habitantes creando replicas casi perfectas del original.
La única pega de estas copias es que parecen carecer del consabido espíritu emprendedor norteamericano y “ni sienten ni padecen”.
Esta pequeña novela de Jack Finney cuyo objetivo principal era entretener se convirtió en uno de los paradigmas de la metáfora anticomunista de los años cincuenta en Estados Unidos, en plena guerra fría.
Fuera de consideraciones políticas nos encontramos ante una historia narrada de forma sencilla pero cuya idea principal es muy sugestiva. De hecho, el argumento ha sido lo bastante atractivo para que sea una de las historias de ciencia ficción más adaptadas por el cine. A saber:
- Invasion of the Body Snatchers (1956) de Don Siegel.
- Invasion of the Body Snatchers (1978) de Philip Kaufman.
- Body Snatchers (1993) de Abel Ferrara.
- The invasion (2007) de Oliver Hirschbiegel.
Personalmente mi favorita es la versión de 1978 de Kaufman.
Las playas del espacio. Richard Matheson.
Ciencia Ficción, Literatura Abril 15th, 2010
Richard Matheson es sobre todo conocido por su novela Soy Leyenda, todo un clásico a caballo entre el terror y la ciencia ficción. Aunque actualmente se dedica sobre todo a hacer guiones para cine y televisión, Matheson comenzó en la ciencia ficción pulpera de los años cincuenta. A esta década corresponde esta recopilación de trece relatos cortos. 
Son trece historias variopintas y de irregular calidad que van de la ciencia ficción al terror pasando por la fantasía blanda e hibridando géneros.
Por desgracia no están a la altura de Soy Leyenda y si bien la habilidad de Matheson es incuestionable a la hora de plantear situaciones originales, no lo es tanto el resultado final. Los relatos que arrancan con fuerza en la mayoría de las ocasiones se van desinflando, e incluso concluyendo en finales totalmente decepcionantes.
Tal vez la selección de relatos que abarca la primera mitad de los cincuenta y que fueron publicados en su tiempo en distintas revistas del género no sea la más apropiada para una antología. No obstante podemos salvar algunas de estas historias como Hijo de Sangre o El último día.
Las playas del espacio contiene los siguiente relatos:
- El ser
- Acero
- Una manera de sobrevivir
- El examen
- El hábito hace al monje
- Hijo de sangre
- El invasor
- Cuando se acaba el día
- El niño curioso
- El funeral
- El último día
- La niña extraviada
- El compañero de juegos
Los genocidas. Thomas M. Disch.
Ciencia Ficción, Literatura Abril 3rd, 2010
Thomas Michael Disch (1940-2008) es uno de esos autores de ciencia ficción que concitan grandes consensos sobre su calidad literaria entre los aficionados pero que paradojicamente, es escasamente leído. De hecho, su obra más popular, La tostadora valiente (The Brave Little Toaster) es un cuento para niños. Lo cierto es que ni entre la comunidad de fans de la ciencia ficción ni en en el mainstream, donde también probó fortuna, tuvo nunca Disch demasiado éxito. Una lástima porque era un autor de calidad.
En Los genocidas nos enfrentamos de nuevo, como en la reciente entrada sobre el Día de los Trífidos, a un Apocalipsis de origen vegetal. En este caso unas plantas gigantescas que han sido sembradas por unas fuerzas alienígenas ignotas y que destruyen todo el ecosistema terrestre. Aunque no se dan detalles se insinúa que el objetivo de los extraterrestres es simplemente cosechar las plantas, siendo los humanos para ellos una mera molestia, como puedan serlo los gusanos que infestan la fruta.
La acción se centrará, como suele ser habitual en estas historias, en un grupo de supervivientes dirigido por un fanático religioso. La llegada al grupo de un urbanita que cuestionará su autoridad pondrá la tensión necesaria a la trama.
Los genocidas es una novela pesimista y amarga que pone sobre el tapete las miserias de la condición humana y da muy pocas esperanzas sobre tal condición. Quien espere un relato sobre esforzados supervivientes que con ingenio y tesón levantan una nueva civilización debería buscar en otro sitio. En ese sentido Disch no hace concesiones. Quizás sea esa una de las razones por la que no sea un escritor muy popular dentro de la corriente más ortodoxa del genero.