La Cúpula. Stephen King.
Literatura, Terror Agosto 8th, 2010
El tranquilo pueblo de Chester’s Mill se ve sorprendido una mañana por un hecho insólito: una barrera transparente e impenetrable les impide salir de los límites de la ciudad. Tras la sorpresa inicial y algunos accidentes terribles provocados por el domo invisible los pacíficos habitantes de Chester’s Mill se disponen a organizarse mientras esperan el rescate desde el exterior. Pronto comprobarán en sus carnes el dicho “pueblo pequeño, infierno grande”
Con esta excusa, comienza King su particular experimento de aislar a una ciudad del mundo exterior y ver como, al estilo del Señor de las Moscas, la situación se va pudriendo rápidamente para terminar en el caos. 
En La Cúpula, King abandona el tono más intimista y personal de sus últimas novelas Duma Key y La historia de Lisey, para regalarnos una historia coral, al estilo de Apocalipsis o La tienda, y de ritmo trepidante. Porque si algo se puede decir bueno de La Cúpula, es que a pesar de su nada desdeñable extensión la acción se mantiene desde la primera página, King no se enrolla demasiado y recurre a trucos baratos eficaces para mantener nuestra atención, como anticiparnos que a un personaje le quedan dos telediarios.
El elemento paranormal queda reducido al mínimo, aunque no desaparece, siendo la propia maldad humana el motor del terror. Como suele ser habitual en King el tratamiento es bastante maniqueo y los buenos son cien por cien buenos y los malos son muy malos. Tampoco oculta King sus antipatías hacia ciertas corrientes políticas ni a ese fundamentalismo cristiano típico de algunas comunidades rurales de los EEUU.
La propia cúpula que da título a la novela, es como he dicho, un mero pretexto para catalizar las reacciones de las gentes del pueblo y su explicación y resolución irritará a más de uno por su simpleza. Pero hay que recordar que King no es escritor de ciencia ficción, ni parece sentirse cómodo cuando desarrolla argumentos que rozan siquiera ese género.
La Cúpula es una novela entretenida, en la que King parece volver a fijarse en los gustos de sus lectores más que en sus propias paranoias personales. No es, desde luego, su mejor novela, como algunos entusiastas se han precipitado a proclamar, pero mantiene bien el tipo dentro de la mejor tradición Kingniana. Para los fans de King es perfecta y una buena aproximación para los que se acerquen por primera vez a él.
Cuentos esenciales. Guy de Maupassant.
Fantasía, Literatura, Terror Agosto 1st, 2010
No son buenos tiempos para los relatos cortos o cuentos en un panorama editorial dominado absolutamente por las novelas. Escribir cuentos requiere una maestría especial: la habilidad de tocar las fibras sensibles del lector a partir de una solo hecho central. No hay en el cuento la posibilidad de alternar tramas, de desarrollar personajes mediante páginas y páginas de descripciones prolijas.
El cuento se limita a la pincelada breve y no deja margen para el error. Por eso, y pese a su aparente humildad frente a su hermana mayor, la novela, todos recordamos multitud de cuentos y pequeñas historias. Más que la propia novela, el cuento hereda una de las tradiciones más milenarias de la humanidad: el deseo de contar una historia y el deseo de leerla (o escucharla).
Dada la sequía de antologías de cuentos, nada mejor que volver a uno de sus maestros indiscutibles, Guy de Maupassant, en una colección muy cuidada de 140 de sus cuentos en orden cronológico. Además, por una vez, el precio se ajusta bastante bien a la cuidada edición. Uno, que es fan incondicional del libro electrónico, no puede sino rendirse ante este libro físico con sus bellas láminas satinadas ilustradas por Ana Juan.
En fin, un libro no para leer de una tacada sino para ir paladeando en sucesivos y gozosos viajes.
La historia de Lisey. Stephen King.
Literatura, Terror Julio 18th, 2010
La historia de Lisey es la novela de King inmediatamente anterior a Duma Key, de la que comentaba unos post más abajo que suponía una recuperación en la calidad del escritor de Maine. Tal mejora ya se encuentra La historia de Lisey.
Nuevamente King juega con los miedos y fobias de un escritor, como ya ha hecho en tantas novelas. En este caso un protagonista no presente, Scott, recreado por los recuerdos de su viuda Lisey.
En la novela se mezclan la realidad y un mundo onírico, que como suele pasar con King, se materializa físicamente, en Boo’ Ya Moon, un territorio mágico al que Scott se fuga en busca de inspiración, pero que encierra a la vez grandes peligros. Una metáfora sobre los procesos creativos, su luz y su oscuridad.
Una vez viuda de Scott, Lisey se verá obligada a viajar por circunstancias del guión a Boo’ Ya Moon y sumergirse por completo en el subconsciente de Scott. Completando de ese modo, su unión con él. Como vemos, en el fondo La historia de Lisey tiene mucho de novela romántica.
Como en la posterior Duma Key, se puede afirmar que La historia de Lisey es una mejora sustancial respecto a anteriores novelas de King, aún sin alcanzar sus mejores niveles de antaño. Un lastre que arrastra esta novela es su exagerada extensión en función de lo que cuenta. Le sobran muchas páginas en las que King parece gustarse tanto a si mismo que es incapaz de usar la tecla Supr de su ordenador. Una buena poda sobre el texto original, conteniendolo dentro de unos margenes razonables habría mejorado la historia considerablemente. Pero la contención no entra dentro del estilo de Stephen King (¿cobrará por palabras?)
Descansa en paz. John Ajvide Lindqvist.
Literatura, Terror Junio 20th, 2010
Una de las agradables sorpresas del año pasado fue la publicación en España de la novela Déjame entrar, del sueco John Ajvide Lindqvist. En ella Lindqvist daba una nueva y original vuelta de tuerca al mito vampírico alejándose de los sempiternos chupasangres fashions que asolan la literatura y las pantallas de cine.
En esta ocasión Lindqvist se pasa al mundo de los zombis, o redivivos como dice en la novela para aportar su particular y original punto de vista. Aunque la novela fue publicada en Suecia en 2005, los avatares editoriales hacen que vea la luz en España en plena oleada de literatura zombi. Una invasión de desiguales resultados, pues si bien ha dado alguna que otra obra estimable como Guerra Mundial Z de Max Brooks, en general ha consistido en literatura de baja calidad y que en los últimos tiempos ha degenerado en pura parodia: signo de que el filón se está agotando. 
Por fortuna, Lindqvist se aleja de esta tónica general de caníbales hambrientos de cerebros y nos deja una historia algo más seria. El que espere encontrar tiros y mordiscos en la enésima representación de la huida de supervivientes en un mundo asolado por los muertos vivientes se verá defraudado.
En primer lugar los redivivos de Descansa en paz son pocos (el fenómeno se reduce a los muertos recientes de Estocolmo) y en principio son pacíficos. Así que Lindqvist se centra en un tema sobre el que las demás novelas se olvidan o pasan de puntillas: los resucitados son personas, y personas con familiares y amigos que los quieren. Y estas personas se enfrentan a un problema mucho más gordo (en un plano moral al menos) que el evitar que un desconocido con mal aliento les muerda. ¿Son los que vuelven de la tumba las mismas personas que murieron? o ¿son solo una cáscara vacía sin alma?
La novela, que no explica las causas de la resurrección (en esto sigue la tradición) , nos cuenta las historias separadas de varios de estos familiares que se enfrentan a la vuelta de estos extraños que un día fueron sus seres queridos.
Descansa en paz no es tan redonda y contundente como Déjame entrar pero mantiene un gran nivel y confirma que John Ajvide Lindqvist es uno de los mejores valores que tiene actualmente el terror contemporáneo. Y desde luego vuela muy por encima de la inmensa mayoría de los autores del género actuales.
Duma Key. Stephen King
Literatura, Terror Mayo 30th, 2010
Mucho se ha hablado sobre la perdida de calidad del que puede considerarse, si no el mejor, cosa siempre discutible, si el más famoso de los escritores de terror de las últimas décadas. Afortunadamente, Duma Key, sin llegar a los niveles de sus grandes obras de su mejor época si marca distancias con algunas de sus novelas más recientes y de escasa fortuna. 
Tras un grave accidente en el que ha perdido un brazo y ha recibido un fuerte golpe en la cabeza que le provoca lapsos de memoria añadido a un traumático divorcio posterior, Edgar Freemantle, un contratista de obras, aconsejado por su psicólogo decide pasar unas vacaciones en un pequeño cayo de Florida. Casi aislado en el lugar retoma una antigua afición: el dibujo y la pintura. Pronto descubrirá que hay algo en el lugar que influye de forma perturbadora en sus obras.
Duma Key tiene una gran primera parte. Stephen King consigue crear unos personajes sólidos y una ambientación excelente, donde la elección de un paisaje tropical, poco habitual en King, constituye todo un acierto y resulta tan inquietante como cualquier bosque umbrío del Norte. King también propone una reflexión sobre el arte y la creación, si bien no muy profundo si interesante.
Por desgracia el final de la novela baja bastante el nivel. Y lo que antes era un terror más sutil y ambiental se transforma en físico y más burdo. Este final repite esquemas muy trillados en la propia obra de King. Los lectores habituales de King no podrán dejar de pensar “esto ya lo he leído” y no una, ni dos, sino muchas veces.
Con todo Duma Key supone un voto de confianza para el escritor de Maine, pues si bien no es ni mucho menos una obra redonda si muestra signos de recuperación en la curva de calidad de Stephen King.