Cronopaisaje de Gregory Benford

Ciencia Ficción Septiembre 8th, 2008

Reconozco que me enfrentaba con cierta prevención a esta novela de Gregory Benford, asustado por su fama de obra hard y presagiando algo más árido y complejo. Gregory Benford es doctor en Física, profesor e investigador y temía que su aproximación a la ciencia ficción fuera demasiado densa para mí. Por suerte había leído ya algo de él. El cuento El sueño de Newton y una antología de relatos, En carne alienígena, que me habían resultado bastante satisfactorios. Finalmente, todos mis temores respecto a Cronopaisaje se disiparon. Me encontraba ante una gran novela.
En Cronopaisaje, Benford aborda el tema del viaje en el tiempo. Pero no encontraremos en su relato a ningún inglés decimonónico viajando en una máquina victoriana. Benford se plantea el reto de una comunicación (que no viaje) en el tiempo que sea creíble desde un punto de vista científico. Utiliza para ello esa partícula hipotética llamada taquión que viaja más rápido que la luz.
El argumento es el siguiente: nos encontramos en un futuro 1998 (la novela fue escrita en 1980) y un físico John Renfrew intenta enviar mensajes al pasado por medio de los mencionados taquiones. Su objetivo final es advertir a los habitantes del pasado que el uso indiscriminado de sustancias químicas ha causado un desastre ecológico de tal magnitud que la vida en la Tierra se hace insostenible. En el pasado (1962) otro investigador Gordon Bernstein recibe estos mensajes y se enfrenta a la doble tarea de descifrarlos y convencer a sus colegas de su veracidad.
Por tanto la novela se desarrolla alternativamente en dos planos temporales 1962 y 1998. Benford se esfuerza en mostrarnos un viaje en el tiempo creíble pero lo adereza con unos personajes sólidos y un ambiente académico y social muy convincente. De hecho, gran parte de la novela nos cuenta la vida y relaciones de estos dos hombres y sus problemas personales desde un punto de vista muy realista. La novela es un tocho, más de 600 páginas, pero Benford consigue mantener la atención del lector con cierto suspense y a mí no se me hizo larga para nada. Tan interesantes resultan los problemas técnicos que deben superar los científicos (el problema de las paradojas, por ejemplo) como sus propias vidas. Personalmente me gustó más la trama desarrollada en 1962 con la lucha sorda contra sus colegas y contra él mismo que mantiene Gordon cuando descubre que lo que recibe en su laboratorio pueden ser mensajes del futuro o de las estrellas.
Estamos pues ante una novela muy equilibrada. Bien escrita y que mantiene el interés a lo largo de su lectura. Con justicia se la considera uno de los clásicos de la ciencia ficción. Muy recomendable.
Cronopaisaje fue premio Nebula en 1980.

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